El avance tecnológico está ofreciendo a las empresas nuevas oportunidades en el mundo digital. Pero, ¿basta con estar en el entorno digital? La respuesta es NO, ya que no es suficiente disponer de una web perfecta para ser visible en Internet.

En este aspecto, entraría en juego el posicionamiento SEO, como herramientas indispensable en la búsqueda del retorno de la inversión. Pero  ¿qué es posicionamiento SEO?

El posicionamiento SEO (Search Engine Optimization) es un conjunto de técnicas que se aplican en una página web con el objetivo de mejorar su posición y su visibilidad en las páginas de resultados de los principales buscadores. Es decir, intentar que tu sitio salga el primero cuando los usuarios buscan en Google algo relacionado con el tema de tu página web. El SEO o posicionamiento SEO también es conocido como posicionamiento web, posicionamiento natural o posicionamiento en buscadores.

Por lo tanto, en todos los procesos de digitalización se debe establecer una estrategia adecuada de SEO, la cual, sea capaz de adaptarse a los hábitos de los consumidores y darnos esa visibilidad que buscamos.

¿Qué elementos se deben tener en cuenta en una estrategia SEO?

Aunque lo ideal sería contar con la ayuda de un experto SEO, persona que definiría una estrategia alineada a las necesidades y naturaleza de la empresa, existen determinados aspectos a considerar:

  • Contenidos de valor. Artículos o noticias que pueden atraer a la audiencia y futuros clientes hasta tu sitio web. Deben estar enfocados a dar respuesta a preguntas que se hacen los usuarios o potenciales consumidores.
  • Palabras clave o keywords. Imprescindible en una estrategia SEO. Siempre relacionadas con la empresa o actividad de la misma. Deben aparecer en los contenidos, en la propia página web en meta-etiquetas con la intención de aparecer siempre entre las primeras posiciones de los resultados de búsqueda.
  • SEO local. Herramientas como Google My Business o la aparición en directorios. Se trata de desarrollar una estrategia la cual pueda ayudar a conseguir más clientes locales.
  • Velocidad del sitio web. Si un sitio web no carga a una velocidad adecuada, Google lo penalizará. Estar atento a los elementos que favorecen este punto es clave para mejorar el posicionamiento.
  • Diseño responsive. Y, por último, es muy importante que la web pueda verse desde cualquier dispositivo. La correcta visualización de una misma página en ordenadores de escritorio, tablets o móviles permitirá ofrecer una mejor experiencia de usuario.

La transformación digital ha venido para quedarse. Aquellas empresas que sepan adaptarse al cambio y mantenerse vivas, serán las que continúen creciendo y ayudando a sus clientes.

Por contra, aquellas que no apuesten por las nuevas tecnologías y prefieran obviar este nuevo horizonte digital, se alejarán de su público e irán quedando obsoletas hasta desaparecer.