El Diccionario de la Real Academia Española dice que digitalización es la acción o efecto de digitalizar, o lo que es lo mismo, convertirlo todo a números dentro de un código binario, pero esta definición precisa y correcta, no es la que vamos a aplicar al concepto de digitalización de procesos empresariales.

Los procesos empresariales se deben mecanizar, entendiendo por mecanizar apoyarnos en herramientas informáticas que nos ayuden en la gestión y ejecución del proceso potenciando los resultados a la vez que nos permite reducir los costes que genera el proceso. En sí, esto ya es digitalización.

Pero la digitalización empresarial debe entenderse como un proceso que va más allá de una “simple” informatización o mecanización de procesos,  la digitalización empresarial es en sí una filosofía que debe extenderse a todos los ámbitos de nuestros negocios, y debe también llevarnos a cuestionar como hacemos las cosas ahora y pensar como deberíamos hacerlas en un mundo interconectado, porque la digitalización y la interconexión son conceptos inseparables y uno nos lleva al otro y viceversa.

Hace años, la interconexión se produjo entre sistemas de información, supuso una revolución en los procesos empresariales permitiendo mayor control, eficacia y eficiencia, y esto trajo consigo cambios en los modelos de negocio de la mayoría de las empresas en todo el mundo.

Hoy, la interconexión se produce entre personas, dándonos más posibilidades, más conocimiento, he incluso más poder,  y esto necesariamente debe acarrear cambios para adaptar nuestro negocio a las nuevas necesidades y requerimientos de nuestros mercados, y esos cambios son los que hoy debemos abordar bajo el paraguas de la digitalización.

Un aspecto que debemos tener muy presente es que la digitalización se basa en datos, tenerlos y tratarlos adecuadamente nos permitirá abordar este proceso de cambio, de lo contrario no tendría sentido ni siquiera intentarlo.

Hay quien califica hoy a los datos como el oro negro del siglo XXI, y no les falta razón, son el combustible que alimentan nuestros procesos digitales y de ellos hablaremos mucho en próximos artículos, pero hay otro factor no menos importante que los datos, y somos los humanos.

No se puede pensar en la implantación con éxito de una reconversión digital si el equipo humano no acompaña la transformación de procesos, al final pensemos que los procesos los tienen que ejecutar las personas, y para el éxito en nuestro esfuerzo de digitalización debemos hacer hincapié en la información, formación y alineamiento de todos los miembros de nuestra organización.

En los próximos artículos iremos entrando en detalle sobre lo que la digitalización de procesos empresariales implica en las diferentes áreas de nuestras empresas.