El 31 de diciembre de 2020 finaliza la moratoria concedida por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo  para la entrada en vigor de la normativa medición de emisiones WLTP (Worldwide Harmonized Light Vehicles Test Procedure),  que sustituye al método NEDC, cuyos resultados no eran muy realistas, ya que se basaba únicamente en pruebas de laboratorio en lugares controlados, por lo que el uso del vehículo no se ajustaba a la realidad.

El importe del Impuesto de Matriculación varía en función de las emisiones homologadas por el fabricante en cada vehículo. Actualmente aquellos que emiten menos de 120 gramos de CO2 por kilómetro recorrido están exentos del tributo, los que emiten entre 120 y 160 gramos de CO2 pagan un 4,75% del valor del vehículo. Los que emiten entre 160 y 200 gramos  un 9,75% y los que emiten más de 200 gramos de CO2 pagan el 14,75%.

La tasa está establecida en tramos para favorecer a los modelos menos contaminantes, es decir los que emitan menos CO2, o los que no presenten emisiones están  exentos del pago del Impuesto de Matriculación, mientras que  los que más CO2 emiten pagan un impuesto más alto.

Los tramos del impuestos van a seguir siendo los mismos, lo que va a cambiar es el método de cálculo de las emisiones de CO2 que tras pasar del método NEDC a WLTP hace que un vehículo que con el método de medición de emisiones anterior (NEDC), declaraba 95gr/km de CO2, con el método de medición de emisiones WLTP pase a declarar 130 gr/km de CO2, por lo que pasa de no pagar impuesto, a pagar un 4,75% de impuesto de matriculación, y así en todos los vehículos, por lo que casi la mitad de ellos verán encarecido su precio, y en especial los que hasta ahora estaban exentos que son los más asequibles.

Dependiendo del modelo, de su equipamiento, y de sus emisiones, esta subida puede llegar a ser superior a   1.000€.  Por ejemplo:

Un turismo utilitario con motor 1.0 de gasolina que homologaba con el ciclo NEDC  95gr/km de CO2 y a día de hoy no paga impuesto, a partir del 1 de enero ese mismo modelo con la misma motorización pasa a homologar unas emisiones de  137gr/km y pagará un 4,75% de impuesto de matriculación, por lo que si el coche costaba  13.000€ antes de impuestos y su precio final eran 13.000 + 21% de IVA = 15.730€, ahora costará 13.000€ + 2.730€ de IVA + 617€ de Impuesto de matriculación, lo que incrementara su precio hasta los  16.347€.

Esto, unido a la subida del precio de los seguros y a la disponibilidad aún de fondos en el Plan Renove, hacen que el mes de diciembre sea una buena oportunidad para adelantar la compra de un vehículo nuevo y ahorrarse una buena cantidad de dinero.